Fundada en 1982, Faca Export es una empresa líder dedicada exclusivamente a la creación y fabricación de envases de plástico para productos cosméticos de alta gama que destacan por el lujo y la originalidad de sus diseños. Hablamos con Aniceto Canamasas Puigbó, impulsor y presidente de la compañía.

¿Dónde radica el secreto del éxito de Faca durante más de treinta años? El secreto de su éxito se basa en la exportación y en la innovación, mediante la creación de cuatro o cinco envases anuales, un número reducido que nos permite conseguir la excelencia productiva. Esto comporta ir a las diferentes ferias y dar a conocer el catálogo de nuestras producciones, lo que nos ha permitido diseñar y producir envases para marcas de Francia, Países Escandinavos, Alemania, Reino Unido, Estados Unidos y Emiratos Árabes, muchas de las cuales son líderes indiscutibles del sector. ¿Un buen packaging ayuda a los productos cosméticos a venderse mejor? Hemos avanzado tecnológicamente de manera extraordinaria desde nuestros inicios, y esto es fundamental en una tarea que comporta una sofisticación tecnológica, científica, de ingeniería y de diseño al máximo nivel. Al margen de preservar la fórmula cosmetológica, los envases tienen que tener un diseño bonito y adecuado de acuerdo con el contenido. Y ahí hay dos elementos fundamentales que inciden en su diseño: las tapas y los tarros, puesto que ambos son lo primero que llama la atención del consumidor. Por esta razón y partiendo siempre de su utilidad y función primeras como preservantes -de ahí que casi siempre estén formados por dos piezas, la interior que conserva el producto y la externa que es la decorativa y de lujo-, son todo un desafío estético y tecnológico, ya que se trata de que las dos partes encajen perfectamente, protejan y preserven la fórmula y, al mismo tiempo, sean un componente armónico que conforme un todo con el envase. En definitiva, los envases de productos cosméticos se tienen que caracterizar por tener una imagen de belleza y equilibrio y también de durabilidad, a parte de ser bastante conservadores. Hablamos de cientos de diseños para clientes y de más de 200 patentes… La corporación tiene el orgullo de haber podido patentar más de 200 productos, dentro de los cuales destaca un envase de plástico de 30 ml. de grueso. Fue toda una revolución en el sector y modificó la tendencia del mercado porque, hasta entonces, el plástico no había sido utilizado en los artículos de alta cosmética. La introducción de esta nueva alternativa fue posible por las ventajas del material: es mucho más ligero, es irrompible y, además, su apariencia física es más atractiva que la del vidrio, puesto que hemos conseguido que nuestros envases tengan la misma transparencia y brillo que el cristal de plomo. ¿Qué infraestructura reúne Faca Export para poder abordar todos sus proyectos? Nuestras instalaciones nos permiten producir envases al 100% en “Sala Blanca” con un sistema único garantizado y con los elementos necesarios para la elaboración de nuestros productos, amparados también con la certificación de calidad ISO 9001. Además, en Faca contamos con taller propio de fabricación de moldes y con un departamento de Diseño e I+D donde es posible crear cualquier diseño en función de las necesidades del cliente. ¿Qué principios rigen los planes de futuro de Faca? Faca Export ha sido un proyecto empresarial en el que he trabajado con ilusión y pasión. En la vida es fundamental no sólo tener uno o diversos objetivos, sino que éstos te apasionen. Soy de los que creen que la vida es mucho más llena si eres capaz de poder materializar y hacer realidad tu pasión. Yo creo haberlo logrado, así que en los próximos años empieza el turno de mis hijos. Son jóvenes preparados y emprendedores que espero continúen con la misma ilusión con la que yo lo he hecho siempre.